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Sun, 03 Jun 2007 12:11:00
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No se si te lo has planteado alguna vez. Yo si. Cierra tus ojos e intenta imaginar por unos instantes, antes de comenzar a surfear por estas páginas, lo que sucedería. Miles de jóvenes prendidos en el fuego del avivamiento, producirían una revolución en España que traería desestabilidad al mundo de maldad. Colegios e institutos, impactados por la gloria de Dios. No más pandillas, sino un lugar para gente de todo tipo, lengua, raza o nación.
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No se si te lo has planteado alguna vez. Yo si. Cierra tus ojos e intenta imaginar por unos instantes, antes de comenzar a surfear por estas páginas, lo que sucedería.
Miles de jóvenes prendidos en el fuego del avivamiento, producirían una revolución en España que traería desestabilidad al mundo de maldad.
Colegios e institutos, impactados por la gloria de Dios. No más pandillas, sino un lugar para gente de todo tipo, lengua, raza o nación.
Discotecas, pubs y centros de ocio, que entrarían en una crisis de quiebra, por que el interés de muchos jóvenes ya no es el ocio, sino Cristo.
¿Qué seria del botellón? Pasaría a la historia, convirtiéndose en noches de oración y fuego del Espíritu Santo.
Se reducirían loa accidentes de jóvenes los fines de semana, Familias serían sanadas, Padres, restaurados. Matrimonios, unidos, La corrupción terminaría. Los jóvenes sabrían gobernar mejor la nación que los propios dirigentes. Porque ya no seriamos nosotros, sino Cristo, el centro de nuestra nación.
¿Qué pasarían con los camellos? Sencillamente crisis. El cristal y la maría no se venderían. La única solución para la supervivencia de un camello, sería la venta de Biblias.
En la segunda guerra mundial, un dictador alemán, el cual no merece ni que se nombre, inspiro a miles de jóvenes a conquistar Europa, a través de la limpieza étnica, asesinando a 6.000.000 de judíos y un total de 25.000.000 de europeos. Europa fue destruida y el mundo cambiado para mal.
¿Te imaginas lo que Dios puede hacer con un grupo de jóvenes lleno del Espíritu Santo en nuestra nación?
Sabes, creo que no tenemos imaginación suficiente para imaginarlo.
Ven por el fuego del Avivamiento.
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